por Fabiola Feyt
DÍA UNO
Todas las personas que tengo alrededor están criticando películas que no vi, elogiando directores marginales de apellidos impronunciables y lo que es peor (para mí): están sacando cuentas en voz alta de lo caro que saldrán sus propias producciones, "ambientadas en el futuro pero filmadas en el norte del país; más autóctono, entendés?". De todos modos, el Festival de Cine de Mar del Plata (que ya va por la sexta jornada de su 26º edición) siempre me resulta más auténtico que el porteño BAFICI, aunque en los dos me sienta un poquito bruta y poco técnica a veces. El despliegue de ñoños presentes en la conferencia de Joe Dante, en el marco de las Charlas con Maestros, me hace sentir como en casa. Dante es una de las figuras centrales del Festival: director de las dos Gremlins (1984 y 1990) y de un par de joyitas más mezcla de ciencia ficción, humor, miedo y absurdo, como Piranha (1978), Matineé (1993) y unos capítulos épicos de la serie “Masters of Horror”, vino a presentar The Hole 3D, su último film, y a conversar un poco acerca de sus procesos creativos.
Más tarde llega Faust, del ruso Alexander Sokurov, que este año ganó el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia. En la fila hay 56543 personas esperando, el ochenta por ciento mayor de sesenta años. Mi compañero en este viaje, ávido por encontrar skaters bronceados, se quiere matar y se duerme a los veinte minutos. Yo sigo con esta adaptación enferma del Fausto de Goethe, la última parte de una saga que comenzó en 1999 en la que Sokurov explora los efectos corrosivos del poder en Hitler, Lenin y el emperador japonés Hirohito. No hay finales felices, claro.
DÍA DOS
Sigo sin poder bañarme. Antes de subirnos al micro, el chico que nos presta el departamento llamó para contarnos que estaba sin agua caliente y, por asuntos ligados a la burocracia de consorcios y plomeros, estamos sucios quién sabe hasta cuándo. Para hoy tomamos una decisión algo repudiable: vamos a ver sólo una película y recién a la una de la mañana. En el medio, nos pasamos a un hotel con duchas increíbles y pasamos por Antares, la mítica cervecería artesanal marplatense. Luego de un coqueteo fallido con un barman nerd que nos recomendó visitar un antro rockero cabeza ("¿cabeza Ramones o cabeza rollinga?", le pregunté. "Cabeza Dead Kennedys", me respondió y me enamoré al instante), bajamos hacia Peralta Ramos, la avenida que recorre la costa, para confirmar que Mar del Plata es una de las ciudades más lindas de todas. El mar oscuro, los barcos en el medio, las luces que se van haciendo imperceptibles, las olas que se rompen, ese encanto un poco grasa, los chicos surfeando de noche. Borrachos, para variar, llegamos al cine Ambassador para ver Straight to hell returns, una versión restaurada de Straight to hell (1987), suerte de spaghetti western punk dirigido por el inglés Alex Cox (Repo Man, Sid & Nancy) cuya particularidad es su elenco: desde Joe Strummer encabezando una pandilla de ladrones que cae a un pueblo que creían deshabitado hasta Dennis Hopper haciendo de basura, como siempre. En el medio, Courtney Love interpreta a una embarazada traicionera, los integrantes de The Pogues protagonizan una balacera y a Jim Jarmusch le vuelan la tapa de los sesos.

bff: Joe Dante y yo
DÍA TRES
Hoy tenemos cuatro películas. Nos cruzamos con Joe Dante antes de entrar a ver su Movie Orgy, un delirio de cuatro horas (originalmente duraba siete, pero la editó para este festival) en el que desfila la iconografía pop televisiva desde la década del '50 hasta la actualidad. Nos levantamos en la mitad de la proyección y así perdimos el concurso propuesto por el director: "no tengo un premio para darles pero me gustaría saber quién se banca el film hasta el final". Llegamos al Paseo Diagonal para ver Slacker, una película que está en Cuevana hace mil años pero que no quiero dejar de ver en un cine. En este clásico de 1991, Richard Linklater muestra un día en la vida de ciertos personajes de Austin, Texas, con un estilo de vivirla que luego fue denominado slacker, precisamente. Casi no hay acción física, una cámara se mueve y salta de chica a chico, cruza la calle, entra en un recital, presencia una charla fumona sobre una cuestión filosófica profunda. Pequeños retazos de canciones de Daniel Johnston, Butthole Surfers o Crust hacen de banda sonora. Es una película perfecta, una joyita generacional y en ocasión de sus veinte años, realizadores de Austin presentaron Slacker 2011 (también en la grilla del festival): una especie de homenaje donde se prolonga y actualiza ese reflejo de la subcultura texana de mendigos, proto-intelectuales y lugares que nunca cambian. Salteo nuestra tercera película del día, Dragonslayer, porque estoy cansada de ver skaters y desidia adolescente!
Como mi propio fin de festival, entro a ver The Future, el nuevo largo de Miranda July. Hace unos años que viene ocupando un lugar clave en el cine norteamericano y en The Future (o "el-amor-entre-lánguidos (me incluyo)") reafirma el mote de directora indie por excelencia y de actriz fetiche de ella misma. Una pareja de treintañeros se cansa de compartir tanto tiempo muerto y decide vivir un mes atípico. No pasa nada, salvo que el romance se destruye poco a poco, un gatito que tenían que adoptar la pasa pésimo y el tiempo se detiene (un poder especial del chico) para evitar que se vaya todo al tacho. Inevitable, todo duele. Si fuese crítica de cine les diría: excelente película, no la vean.

DÍA CUATRO
Fin de mi paso por Mar del Plata. Hace muchísimo calor pero no tengo tiempo de meterme al mar, de pisar la playa. Toca Massacre en la inauguración del skatepark local. Me bronceo los brazos y la cara mirando patinar y romperse a chicos que van desde los siete hasta los cincuenta años mientras escucho la demagogia skater de Wallas. Lo que me pasa cada vez que piso otra ciudad que no sea Buenos Aires es que todo me resulta más fresco y sincero. Los cinéfilos son otros, los skaters también. Todo esto lo estoy anotando en unos pedazos de papel, son mis ideas sueltas, mis ganas de quedarme.

















































































































































