Por Grant C. Dull ¿Cómo describirías tu estilo de música? Para mí es muy difícil definir mi música. Intento tener un estilo propio y me muevo dentro de varios géneros en la música electrónica pero sin desarrollar ninguno en particular. Términos que me han atribuido, como Pop ambient, Techno dub, electro house, o techno soul, pueden servir para etiquetar algunas de las cosas que hago. Pero insisto: mi eterna búsqueda es la del estilo propio. Explicame un poco cómo hacés tu música. Desde que comencé a hacer música electrónica siempre trabajé con un sampler: al principio con un ASR 10 y desde hace unos cinco años con la MPC 2000 de Akai. Me gusta trabajar y terminar todo mi trabajo en el mismo instrumento. Con el tiempo he ido incorporando distintos softwares en los que armo bocetos que luego traslado al sampler. En este sentido, se podría decir que estoy en una etapa de cambio en el modo de trabajar. No tengo un método de composición preciso. Por lo general, trabajo mucho con el sampling tomando y extrayendo muestras de mi discoteca. A veces también incorporo algunos sonidos más clásicos de batería o bajos. Pero creo que la clave está en descontextualizar músicas y llevarlas para mi terreno. Básicamente, la técnica que uso es el collage. Veo que estás tocando en todo tipo de lugares, desde las fiestas “under” hasta los boliches más grandes, pasando por hoteles 5 estrellas. ¿La preparación es diferente antes de tocar en cada lugar? Llevame un toque al interior de tu cabeza para saber cómo es ser disk jockey. En mi caso particular se comenzó a dar algún tipo de reconocimiento por mis ediciones en el exterior y, además, porque vengo tocando en las pistas del under desde hace bastante tiempo y con buen resultado. Por eso tuve algunas oportunidades de mostrar mi set más cercano al Techno en lugares más grandes como el Big One invitado por Diego Ro-K, Technacia y los festivales Creamfields o Bue. Igualmente, es en las fiestas chicas donde suelo tocar o en espacios como Club Mínimo que les están dando lugar a los productores. Todo eso tiene que ver con el desarrollo de mi carrera como músico y en esos casos siempre toco mi música. Paralelamente, a partir de este año, estoy de residente en el Cabaret del Hotel Faena, donde la cosa es muy distinta a mis sets en vivo. Ahí me desempeño más como “musicalizador” que como “dj”, ya que carezco de la técnica precisa de éste. En este caso no toco mi propia música sino que vuelco mi pasión por las distintas músicas desde el hip-hop, el dub, el soul y la música disco hasta el house o el pop de los 80´s. Es un lugar donde la gente va a pasar un momento y no a buscar una música determinada o ver al dj. Soy consciente de eso y trato de generar un clima ameno, por lo general poniendo mis canciones favoritas. Entonces varío y paso de todo, entre otros, Herbert, Common, Lee Perry, Lcd Soundsytem, Michael Jackson, Missy Elliott, Soft Cell, Jamie Lidell, Saint Etienne o Richard Davis… depende del día y el humor. La otra situación en la que pongo música de otros es cuando hago el warm up en +160. Ahí trato de difundir música que tenga breakbeat y que no tiene demasiado espacio. Desde “Grime” hasta “Breakcore” pasando por algunas cosas de hip-hop. Pueden ser cosas como Kid 606, Jason Forrest, Dj Rupture, Lady Sovereign, Felix Kubin o Dj Spooky. A veces la pasada se torna un tanto violenta, es otra actitud, más relacionada con generar una reacción. En las pasadas en vivo sólo toco mi música, que varía de acuerdo al contexto. Si es en la pista, intento generar una dinámica que tiene más que ver con el dj en cuanto a ir enganchando y generando climas. Lamentablemente son cada vez menos las oportunidades para tocar sets más experimentales o ambient en lugares donde la gente puede concentrarse en este tipo de música. Es algo que solemos hacer con Agencia de Viajes, un colectivo artístico del que participan Ale Ros, Pablo Schanton, Dani Nijensohn, Leo García y yo, con el que hemos armado varias puestas interesantes y en las que la gente ya sabe que, en esas ocasiones, va a sumergirse en la música. ¿Qué sensación te gustaría que tenga la gente al escuchar tu disco? ¿Y en una fiesta? No sé; eso es toda una incógnita. Yo hago la música para que la gente tenga las mejores sensaciones, que se sienta movilizada desde el punto de vista rítmico pero a la vez que tenga un cierto clima emotivo. En una fiesta es eso: que la pasen bien y que puedan viajar a través de la música; que algunos tal vez se concentren sólo en el ritmo pero tal vez otros sigan otro recorrido placentero a otro nivel. Siempre suelo tener presente la idea de viaje. ¿Qué fechas y/o fiestas están marcados en tu carrera como inolvidables? ¿Por qué? Hay varias fechas importantes: algunas son inolvidables por lo buenas y otras por lo malas también, aunque prefiero quedarme con las buenas. El año pasado, por ejemplo, fue importante para mí porque comencé tocando en Europa, y haber tocado en Studio 652 con Tobias Thomas e Ivan Smagghe fue un punto alto; Big One con Woddy Mc Bride y Ro-k también; el Bue previo a Andy Fletcher. Y varias fiestas, una Brandon en el K-dos estuvo muy bien; en Biotec y Technacia también la pasé muy bien. Son muchas que recuerdo porque hace muchos años que estoy tocando, pero siempre espero sorprenderme más. Escuché un remix tuyo de DJs Pareja en una fiesta de Cocoliche, ¡fue lo más! ¿Vos decidiste hacer ese remix o fue una idea conjunta con los Pareja? ¿Cómo surge el tema de remixear a un artista local? También remixeaste a Cerati y a otras leyendas de la escena musical porteña. ¿Con quién te gustaría probar ahora? Qué bueno que te haya gustado. Los Pareja son amigos y me gustan mucho sus canciones. “Perfecto Radar” es una de mis favoritas y les pedí los materiales para poder hacerles un remix. Apenas la terminé empecé a pasarla y es un corte como para poner algo más pop en mis pasadas. Espero que la editen en algún momento. Por lo general me piden hacer algún remix. Este año se editó en el sello Mónika de Alemania uno que hice de Rosario Bléfari o, por ejemplo, Mujik, que decidió acompañar la salida de su vinilo con varios remixes de artistas argentinos. Recientemente hice uno para Roberto Mendoza del colectivo Nortec y voy a trabajar con Tre/molo, también de Tijuana, en otro remix. Me encanta hacer versiones de los temas y tener todas las pistas para ponerle mi propio toque. A veces soy bastante respetuoso de mantener la estructura de la canción y en otros casos sólo usos elementos reconocibles o hago algo más propio. ¿Tenés algún proyecto en marcha del que nos puedas contar algo? Bueno, ahora está terminado un nuevo álbum que se llama “Mareo”, en el que vuelco gran parte de mi música más bailable. Sale pronto por Casa del Puente. Ahora será al revés: es un disco que sale en Argentina y no afuera. Después tengo algunos planes de sacar algún vinilo afuera e incluso en algún net label. En cuanto a tocar, me estoy yendo a un Festival en Colombia en noviembre y luego tengo algunas fechas acá en Capital. ¿Cómo es la relación entre Buenos Aires y tus sonidos? Hace poco, cuando estaba escuchando ‘Brotes’, pasó una moto haciendo muchísimo ruido y quedó casi perfecta la combinación de los sonidos del tema con los ruidos de la calle porteña. ¿Hay una relación entre ambos? ¿Qué sonidos te inspiran? A mí me resulta una música muy de acá y de una gran urbe. Está ese ruido de fondo todo el tiempo. Me afecta y me gusta vivir en esta ciudad caótica. Creo que de alguna manera aparece inconscientemente en mi música. También me inspiran otras músicas que escucho y que me motivan a poner mi granito de arena en la infinidad de música que existe. Mas sobre Gustavo Lamas: http://www.gustavolamas.com/ |